jueves, 29 de noviembre de 2007
A Vampire’s Lament
En este mundo, el vampiro sólo es un Dios Oscuro. Es un Hijo de las Tinieblas. Si se ejerce algún poder de seducción sobre la mente de los hombres, se debe sólo a que la imaginación humana es un lugar secreto de recuerdos primitivos y deseos inconfesados. La mente de cada hombre es un Jardín Salvaje, en el que surge y desaparece todo tipo de criaturas, en el que se cantan himnos y se imaginan cosas que, finalmente, deben ser condenadas y reprobadas. Se estremecen de emoción ante la posibilidad de la inmortalidad, ante la posibilidad de que un ser hermoso y espléndido pueda ser absolutamente perverso, pueda percibir y conocer todas las cosas y, pese a ello, escoger voluntariamente dar satisfacción a su oscuro apetito. Tal vez desean poder ser esa criatura exquisitamente maléfica. Que sencillo parece todo. Y esa sencillez es lo que buscan. Pero si les concedes el Don Oscuro, sólo uno entre una multitud no se sentirá tan desdichado como tú.
Vampires Never Really Die
Un disparo resonó por todas partes, y aquél que lo hizo huyó para no ser descubierto. Un joven se acercaba al lugar, y al escuchar ese horrible sonido, corrió lo más rápido que pudo. Al ver tal escena, las flores que llevaba resbalaron de su mano. Cayó de rodillas junto al cadáver de su amada. La tomó entre sus brazos, apretándola contra su pecho mientras lágrimas de sangre brotaban de sus ojos formando un gran charco. El sentimiento de haber perdido al ser amado se hacía insoportable, parecía increíble... El solo se aferraba a ella como si aun estuviera viva, pensando que tal vez estaría dormida o que solo era una broma, pero al no sentir su corazón latir junto al suyo se dio cuenta de la verdad. La abrazó y besó sus labios por última vez, en señal de una triste despedida. Se levantó del suelo con ella aun entre sus brazos, caminó lentamente hacia la orilla del acantilado donde solía reunirse con su amada, miró las flores manchadas de sangre, y luego de eso saltó al vacío.
Sus cuerpos no fueron encontrados, pero sí las flores y la sangre...
Sus cuerpos no fueron encontrados, pero sí las flores y la sangre...
Mejor muertos que no juntos
-Espera!! No lo hagas!! –grito asustada
-Para que quieres que espere?? Yo ya he esperado suficiente para hacer esto… estoy decidido, ya nadie podrá detenerme, ni siquiera tú
-Pero eso no es necesario ahora –dijo ella acercandose– ahora nadie nos molestara
-Eso no es suficiente para mi, solo quiero que todo esto acabe de una buena vez!! –dijo él exaltándose
La oscuridad de la noche los envolvía, solo los iluminaban las estrellas, parecía que los brillaban para ellos…
-Pero no quiero que me dejes!!
-Pues ven conmigo y todo será mejor para los dos –dijo él, extendiéndole una mano
-No lo se, no estoy segura de hacer esto…
-Oh! Tranquila, estaremos bien
El edificio en el que estaban era demasiado alto, ella tenía miedo pero estaba segura de que él la protegería sin importar lo que pasara
-estas lista?
-………
-Por favor, respondeme
-Espera…
-Que ocurre??
-Me amas??
-Tú sabes que si, pero porque lo preguntas?
-Solo quería estar segura, porque yo también te amo
-Oh! Entonces prepárate
-Está bien
-Solo relájate, estaremos bien mientras nos mantengamos juntos… contare hasta 3 y luego lo haremos
-Tengo miedo, pero estando aquí contigo ya no me importa nada más
-Allá voy… 1…2…3!!
Se apretaron muy fuerte las manos y lo hicieron, saltaron desde aquel alto edificio, solo para estar juntos en un lugar donde nada se interpusiera entre ellos, donde nadie tratara de separarlos.
Ahora eran felices. Prefirieron estar juntos en la muerte que separados en la vida, por la estupida sociedad que no entendía lo que ocurría entre ellos.
-Para que quieres que espere?? Yo ya he esperado suficiente para hacer esto… estoy decidido, ya nadie podrá detenerme, ni siquiera tú
-Pero eso no es necesario ahora –dijo ella acercandose– ahora nadie nos molestara
-Eso no es suficiente para mi, solo quiero que todo esto acabe de una buena vez!! –dijo él exaltándose
La oscuridad de la noche los envolvía, solo los iluminaban las estrellas, parecía que los brillaban para ellos…
-Pero no quiero que me dejes!!
-Pues ven conmigo y todo será mejor para los dos –dijo él, extendiéndole una mano
-No lo se, no estoy segura de hacer esto…
-Oh! Tranquila, estaremos bien
El edificio en el que estaban era demasiado alto, ella tenía miedo pero estaba segura de que él la protegería sin importar lo que pasara
-estas lista?
-………
-Por favor, respondeme
-Espera…
-Que ocurre??
-Me amas??
-Tú sabes que si, pero porque lo preguntas?
-Solo quería estar segura, porque yo también te amo
-Oh! Entonces prepárate
-Está bien
-Solo relájate, estaremos bien mientras nos mantengamos juntos… contare hasta 3 y luego lo haremos
-Tengo miedo, pero estando aquí contigo ya no me importa nada más
-Allá voy… 1…2…3!!
Se apretaron muy fuerte las manos y lo hicieron, saltaron desde aquel alto edificio, solo para estar juntos en un lugar donde nada se interpusiera entre ellos, donde nadie tratara de separarlos.
Ahora eran felices. Prefirieron estar juntos en la muerte que separados en la vida, por la estupida sociedad que no entendía lo que ocurría entre ellos.
Oscuridad y un Adios
Todo era oscuridad, todo lo que podía ver estaba envuelto en una negrura absoluta, incluso él, aquella persona que robaba mis sueños, que me hacia querer seguir viviendo pero a la vez querer morir también. Lo veía sonriéndome, eso era lo que amaba de él: su hermosa sonrisa tierna que lo caracterizaba; pero se iba alejando cada vez más de mi, movía su mano en señal de despedida... no quería que se fuera, que me dejara sola en este vacío eterno de sombras.
-No te vayas!! No me dejes aquí!! – le gritaba desesperada, pero él solo movía su mano y sonreía
De pronto unos haces de luz comenzaron a aparecer de la nada, lo envolvía todo, todo a su paso era iluminado, esa luz era extrañamente blanca y demasiado brillante que me cegaba, no puede hacer nada para detener esta inundación de luz, mis ojos ardían a causa del brillo; la oscuridad se había ido por completo, lo único que estaba aun en sombras era yo... será porque estoy sola en este lugar y no tengo a nadie que me de su luz para sacarme adelante??
Comencé a escuchar pasos que se acercaban, cada vez eran mas fuertes, no sabia de donde venían solo se escuchaban... sentí que alguien tomaba mi mano y al darme la vuelta lo vi a él... había vuelto por mí, a darme de su luz, o al menos eso creí
- toma mi otra mano –me dijo en voz baja– te sacaré de este lugar
- no quiero irme –le dije tomando suavemente su cara– yo solo quiero quedarme aquí... contigo
- lo siento pero eso es imposible –me dijo con voz triste
- por que lo dices?? –pregunté
- porque yo ya tengo a otra persona junto a mí –respondió, y una chica comenzó a acercarse hacia nosotros, no podía ver su rostro, era borroso.
Ella lo tomó de la mano, quería alejarlo de mí, no supe qué hacer, cómo reaccionar y solo salí corriendo mientras una lagrimas se deslizaban por mis mejillas.
Todo comenzó a oscurecerse, las sombras estaban sobre mí otra vez
- que acaso nunca podré ser feliz?? –grité enojada.
Dejé de correr al ver en el suelo la salvación a mi dolor... una navaja. La tomé, la sostuve por largo rato sin decidirme a hacerlo, estaba confundida, triste, sentía todo podrido dentro de mí... era ahora o nunca, así que lo hice, corté mis venas con furia y eso calmó mi desesperación, veía como salía la sangre de mis muñecas y caía al suelo dejando un pequeño charco que iba creciendo lentamente. Sentí como me debilitaba pero a la vez un gran peso me fue quitado de encima, no sabía cómo explicar aquella sensación. Cerré mis ojos despacio y a lo lejos escuchaba voces que gritaban mi nombre desesperadamente, sentía cómo movían mi cuerpo tratando de revivirme pero ya era tarde, abrí mis ojos unos segundos y vi a mi alrededor mi cama manchada de sangre y las voces que me llamaban eran las de mis padres, yo solo dije "adiós" y sonreí. En ese momento dejé de existir, ahora era libre por fin. Ojalá eso dure por mucho tiempo...
-No te vayas!! No me dejes aquí!! – le gritaba desesperada, pero él solo movía su mano y sonreía
De pronto unos haces de luz comenzaron a aparecer de la nada, lo envolvía todo, todo a su paso era iluminado, esa luz era extrañamente blanca y demasiado brillante que me cegaba, no puede hacer nada para detener esta inundación de luz, mis ojos ardían a causa del brillo; la oscuridad se había ido por completo, lo único que estaba aun en sombras era yo... será porque estoy sola en este lugar y no tengo a nadie que me de su luz para sacarme adelante??
Comencé a escuchar pasos que se acercaban, cada vez eran mas fuertes, no sabia de donde venían solo se escuchaban... sentí que alguien tomaba mi mano y al darme la vuelta lo vi a él... había vuelto por mí, a darme de su luz, o al menos eso creí
- toma mi otra mano –me dijo en voz baja– te sacaré de este lugar
- no quiero irme –le dije tomando suavemente su cara– yo solo quiero quedarme aquí... contigo
- lo siento pero eso es imposible –me dijo con voz triste
- por que lo dices?? –pregunté
- porque yo ya tengo a otra persona junto a mí –respondió, y una chica comenzó a acercarse hacia nosotros, no podía ver su rostro, era borroso.
Ella lo tomó de la mano, quería alejarlo de mí, no supe qué hacer, cómo reaccionar y solo salí corriendo mientras una lagrimas se deslizaban por mis mejillas.
Todo comenzó a oscurecerse, las sombras estaban sobre mí otra vez
- que acaso nunca podré ser feliz?? –grité enojada.
Dejé de correr al ver en el suelo la salvación a mi dolor... una navaja. La tomé, la sostuve por largo rato sin decidirme a hacerlo, estaba confundida, triste, sentía todo podrido dentro de mí... era ahora o nunca, así que lo hice, corté mis venas con furia y eso calmó mi desesperación, veía como salía la sangre de mis muñecas y caía al suelo dejando un pequeño charco que iba creciendo lentamente. Sentí como me debilitaba pero a la vez un gran peso me fue quitado de encima, no sabía cómo explicar aquella sensación. Cerré mis ojos despacio y a lo lejos escuchaba voces que gritaban mi nombre desesperadamente, sentía cómo movían mi cuerpo tratando de revivirme pero ya era tarde, abrí mis ojos unos segundos y vi a mi alrededor mi cama manchada de sangre y las voces que me llamaban eran las de mis padres, yo solo dije "adiós" y sonreí. En ese momento dejé de existir, ahora era libre por fin. Ojalá eso dure por mucho tiempo...
TERROR / HAMBRE
El primero de los jinetes del Apocalipsis
Ya no importa si todo acabó.
Yo era uno de los cuatro seres vivientes parados alrededor del trono. Mi apariencia era semejante a la de un león, un león dorado con una gran melena que hacía las veces de corona, ya q era el rey de los animales salvajes. Mis alas eran impresionantes, se veían enormes, más de lo normal y al contrario de mi cuerpo, eran negras y estaban cubiertas de plumas.
El que estaba sentado en el trono, el Cordero, se puso de pie y comenzó a abrir el primero de los siete sellos que tenía el libro que llevaba en sus manos. Al hacer esto, un caballo salió de aquel libro, era mi caballo, negro como la noche, traía consigo un arco de oro macizo y una aljaba llena de flechas de plata. Sobre mi cabeza apareció una corona, un a corona de verdad. Monté mi caballo y sentí como mi corazón se inflaba de algo, un sentimiento hasta ahora nuevo para mí. No sabía lo que era exactamente, pero lo que si sabía era que un extraño deseo de conquista se había apoderado de mi ser. Mi lado oscuro crecía y se hacía más fuerte, mientras que mi lado "luminoso", por decirlo de alguna manera, cada vez era más pequeño e insignificante... pero aun me quedaba algo de esa luz.
Mi deseo de conquista se hizo insoportable, me estaba volviendo loco y solo se me ocurrió una cosa para satisfacerlo: cumplir mi deseo, ir a conquistar a todos los malditos humanos que hacían lo que querían y no tenían a nadie que los castigara, pues ahora estoy yo para darles lo que se merecen: una vida llena de sufrimiento igual a la que yo he tenido, siguiendo las órdenes del maldito Cordero que manipulaba mi existencia a su voluntad, pero ya no más. Espoleé mi caballo y fui a toda velocidad al portal que me conduciría hacia la tierra de los mortales. Me tomó poco tiempo llegar hasta allá, no quedaba muy lejos. Sentía como hervía la sangre en mis venas, no era exactamente doloroso, era más bien algo que me gustaba, no se como explicarlo. Atravesé aquel portal, dentro de él estaba oscuro, apenas podía ver mi mano en frente de mi rostro. Avanzaba rápido, quería salir de ahí lo antes posible; no es que me diera miedo ese lugar, es solo que estaba desesperado por atormentar a los estúpidos del mundo terrestre. Apuré el paso, hasta que al final de ese túnel vi una débil luz, me apuré aun más hasta que salí a un espacio abierto iluminado por el sol. Odié estar ahí, porque mi oscuridad no lo soportaba, pero a la vez esa mínima energía divina que estaba en mí se regocijaba.
Estos malditos seres humanos habían transformado el mundo que el que yo viviera antes, nada de lo que mi mente alcanzaba a recordar de los antiguos tiempos sigue aun en pie: aquellas tenebrosas montañas que solía mirar, cubiertas de bruma... ahora yacían pacíficas, clareadas por la luz que el sol les brindaba; podía ver a mi alrededor las ruinas de la gran ciudad en la que habitaba mi amada que me fue arrebatada, ese fue el momento en que mi corazón comenzó a opacarse con la oscuridad de mis sentimientos que tramaban una dulce venganza. Fui sacado de mis ensoñaciones por el canto de unas aves que anidaban en un árbol cercano.
Ya había tomado mi decisión. Partí rumbo a unos campos de cultivo. La gente al verme se asustaba. Todos me temían, incluso los animales que allí había. Extendí mis manos al cielo y maldije al Cordero, por haberme condenado a estar a su lado y separarme de quienes amaba. Todo a mi paso se marchitaba, esa era la maldición que pesaba sobre mí: destruir todo lo que tocaba, todo lo que veía, y lo peor, destruir lo que había amado con todo mi corazón. Continué avanzando, toda la ira de mi alma fue liberada de mi ser, fue como una ola fría extendiéndose alrededor de todo este maldito planeta insignificante, el terror los dominaba, yo los dominaba... Los alimentos, las cosechas, ya nada era comestible. Pasarían hambre y miedo, lo que yo también pasé... mi venganza estaba consumada.
Ya no importa si todo acabó.
Yo era uno de los cuatro seres vivientes parados alrededor del trono. Mi apariencia era semejante a la de un león, un león dorado con una gran melena que hacía las veces de corona, ya q era el rey de los animales salvajes. Mis alas eran impresionantes, se veían enormes, más de lo normal y al contrario de mi cuerpo, eran negras y estaban cubiertas de plumas.
El que estaba sentado en el trono, el Cordero, se puso de pie y comenzó a abrir el primero de los siete sellos que tenía el libro que llevaba en sus manos. Al hacer esto, un caballo salió de aquel libro, era mi caballo, negro como la noche, traía consigo un arco de oro macizo y una aljaba llena de flechas de plata. Sobre mi cabeza apareció una corona, un a corona de verdad. Monté mi caballo y sentí como mi corazón se inflaba de algo, un sentimiento hasta ahora nuevo para mí. No sabía lo que era exactamente, pero lo que si sabía era que un extraño deseo de conquista se había apoderado de mi ser. Mi lado oscuro crecía y se hacía más fuerte, mientras que mi lado "luminoso", por decirlo de alguna manera, cada vez era más pequeño e insignificante... pero aun me quedaba algo de esa luz.
Mi deseo de conquista se hizo insoportable, me estaba volviendo loco y solo se me ocurrió una cosa para satisfacerlo: cumplir mi deseo, ir a conquistar a todos los malditos humanos que hacían lo que querían y no tenían a nadie que los castigara, pues ahora estoy yo para darles lo que se merecen: una vida llena de sufrimiento igual a la que yo he tenido, siguiendo las órdenes del maldito Cordero que manipulaba mi existencia a su voluntad, pero ya no más. Espoleé mi caballo y fui a toda velocidad al portal que me conduciría hacia la tierra de los mortales. Me tomó poco tiempo llegar hasta allá, no quedaba muy lejos. Sentía como hervía la sangre en mis venas, no era exactamente doloroso, era más bien algo que me gustaba, no se como explicarlo. Atravesé aquel portal, dentro de él estaba oscuro, apenas podía ver mi mano en frente de mi rostro. Avanzaba rápido, quería salir de ahí lo antes posible; no es que me diera miedo ese lugar, es solo que estaba desesperado por atormentar a los estúpidos del mundo terrestre. Apuré el paso, hasta que al final de ese túnel vi una débil luz, me apuré aun más hasta que salí a un espacio abierto iluminado por el sol. Odié estar ahí, porque mi oscuridad no lo soportaba, pero a la vez esa mínima energía divina que estaba en mí se regocijaba.
Estos malditos seres humanos habían transformado el mundo que el que yo viviera antes, nada de lo que mi mente alcanzaba a recordar de los antiguos tiempos sigue aun en pie: aquellas tenebrosas montañas que solía mirar, cubiertas de bruma... ahora yacían pacíficas, clareadas por la luz que el sol les brindaba; podía ver a mi alrededor las ruinas de la gran ciudad en la que habitaba mi amada que me fue arrebatada, ese fue el momento en que mi corazón comenzó a opacarse con la oscuridad de mis sentimientos que tramaban una dulce venganza. Fui sacado de mis ensoñaciones por el canto de unas aves que anidaban en un árbol cercano.
Ya había tomado mi decisión. Partí rumbo a unos campos de cultivo. La gente al verme se asustaba. Todos me temían, incluso los animales que allí había. Extendí mis manos al cielo y maldije al Cordero, por haberme condenado a estar a su lado y separarme de quienes amaba. Todo a mi paso se marchitaba, esa era la maldición que pesaba sobre mí: destruir todo lo que tocaba, todo lo que veía, y lo peor, destruir lo que había amado con todo mi corazón. Continué avanzando, toda la ira de mi alma fue liberada de mi ser, fue como una ola fría extendiéndose alrededor de todo este maldito planeta insignificante, el terror los dominaba, yo los dominaba... Los alimentos, las cosechas, ya nada era comestible. Pasarían hambre y miedo, lo que yo también pasé... mi venganza estaba consumada.
Antes de ti
Camino como un zombie por esta sucia ciudad llena de horrores, calles sin sentido o tal vez soy yo la que no tiene sentido...
Contener esto se me hace mas difícil cada día... estar así, tan cerca y sin poder hacer nada o mejor dicho, sin atrevernos a hacer nada... me pone mal.
Reprimir estas lágrimas es lo que hago para no sentirme débil y vulnerable frente a los demás.
No sé cómo llegué aquí, caminaba sin rumbo, sólo quería liberarme de mis pensamientos por un rato, pero creo q no funcionó... salir, esatr sola, escuchando música, eso es lo que más me hace pensar y acordarme de todo lo que está pasando.
Sólo estás tú, no sé por qué ni cómo... ya no quiero esto, ya no quiero sufrir!!!
Éste es el fin de todo, tú eres el fin de todo... me llevarías hasta el fin ?? ojalá pudieras...
Aburrida del mundo... sólo quiero dejarlo y escapar hacia la nada que me rodea, quizás un día pueda ser feliz ahí, espero.
Eres tan irreal para todos y no puedo hacerte real para mí...
Estoy entre tanta gente, me pierdo en ellos, en esta fría brisa, siento que desaparezco.
Mis ojos reflejan la tristeza que llevo dentro y no puedo evitarlo, siempre me pasa aunque no quiera... espero poder evitarlo algún día... cuadno algo nos una...
Contener esto se me hace mas difícil cada día... estar así, tan cerca y sin poder hacer nada o mejor dicho, sin atrevernos a hacer nada... me pone mal.
Reprimir estas lágrimas es lo que hago para no sentirme débil y vulnerable frente a los demás.
No sé cómo llegué aquí, caminaba sin rumbo, sólo quería liberarme de mis pensamientos por un rato, pero creo q no funcionó... salir, esatr sola, escuchando música, eso es lo que más me hace pensar y acordarme de todo lo que está pasando.
Sólo estás tú, no sé por qué ni cómo... ya no quiero esto, ya no quiero sufrir!!!
Éste es el fin de todo, tú eres el fin de todo... me llevarías hasta el fin ?? ojalá pudieras...
Aburrida del mundo... sólo quiero dejarlo y escapar hacia la nada que me rodea, quizás un día pueda ser feliz ahí, espero.
Eres tan irreal para todos y no puedo hacerte real para mí...
Estoy entre tanta gente, me pierdo en ellos, en esta fría brisa, siento que desaparezco.
Mis ojos reflejan la tristeza que llevo dentro y no puedo evitarlo, siempre me pasa aunque no quiera... espero poder evitarlo algún día... cuadno algo nos una...
The Angel of the Darkness
Sometimes i feel like a fallen angel
that lives between the heaven and hell
trying to be a part of the right side
trying to be with the right people.
My skin is white like the nothing i've became
my eyes are red like the blood i've spilt, and
my wings are black like my past
that seems to be in the oblivion.
Before you, i felt so empty, so angry with myself
that anything i did was good
but now by your side
i feel complete and everything seems a dream
and i don't want to wake up.
We're too different but too similars at the same time
you're the light, i'm the shadow
and together we're that we need
to keep us happy and alive.
You're my light at the end of the tunnel
you give a sense to my life
you gave me what i needed to live in peace.
I love you my dear
and noboby can change that...
that lives between the heaven and hell
trying to be a part of the right side
trying to be with the right people.
My skin is white like the nothing i've became
my eyes are red like the blood i've spilt, and
my wings are black like my past
that seems to be in the oblivion.
Before you, i felt so empty, so angry with myself
that anything i did was good
but now by your side
i feel complete and everything seems a dream
and i don't want to wake up.
We're too different but too similars at the same time
you're the light, i'm the shadow
and together we're that we need
to keep us happy and alive.
You're my light at the end of the tunnel
you give a sense to my life
you gave me what i needed to live in peace.
I love you my dear
and noboby can change that...
Untitled
Cuanto es el doble de ti partido por la raiz de tus pensamientos?
es lo que ves reflejado en mis ojos, tu propia figura que me atrae tanto,
y al mirar en tu interior comienzo a divagar por los senderos de tu ser..
disfrutando de tu esencia tan pura como la miel
temo perder la brecha entre locura y cordura,
sentir tu calor, quemar mis sentidos
llegar a la inconsciencia solo para poder tenerte junto a mi
y cerrar mis ojos para comenzar a ver tu rostro, unirte a mi,
en mi espiritu comienza a surgir el halito de esperanza...
que me mantiene soñando contigo dia y noche,
y me permite seguir viviendo solo para verte de nuevo.. en mi mente
y vuelvo a caer, de golpe una vez mas a la realidad...
sentir tu aroma es lo que queda de vivir en silencio...
silencio que me gustaria romper de una vez,
revelarte el sentimiento mas profundo que poseo en mi desdichado corazon
pero la vergüenza es mas,
siempre me pregunto cuando saldre del vago vacio de existir...
y vuelvo a mirar, se que la esperanza quedara, solo un poco de pasion y valor,
aunque sea un rastrojo de amor, no hace falta nada...
pero tu me llenas con tus calidas palabras que forman una dulce melodia en mis oidos
y me hacen sentir en las nubes cada vez que las escucho,
flotar sin rumbo fijo, solo tu hermosa voz guiandome hacia ti
es la vibracion de tu ser, la conjuncion entre lo ideal y lo terrenal...
es lo que ves reflejado en mis ojos, tu propia figura que me atrae tanto,
y al mirar en tu interior comienzo a divagar por los senderos de tu ser..
disfrutando de tu esencia tan pura como la miel
temo perder la brecha entre locura y cordura,
sentir tu calor, quemar mis sentidos
llegar a la inconsciencia solo para poder tenerte junto a mi
y cerrar mis ojos para comenzar a ver tu rostro, unirte a mi,
en mi espiritu comienza a surgir el halito de esperanza...
que me mantiene soñando contigo dia y noche,
y me permite seguir viviendo solo para verte de nuevo.. en mi mente
y vuelvo a caer, de golpe una vez mas a la realidad...
sentir tu aroma es lo que queda de vivir en silencio...
silencio que me gustaria romper de una vez,
revelarte el sentimiento mas profundo que poseo en mi desdichado corazon
pero la vergüenza es mas,
siempre me pregunto cuando saldre del vago vacio de existir...
y vuelvo a mirar, se que la esperanza quedara, solo un poco de pasion y valor,
aunque sea un rastrojo de amor, no hace falta nada...
pero tu me llenas con tus calidas palabras que forman una dulce melodia en mis oidos
y me hacen sentir en las nubes cada vez que las escucho,
flotar sin rumbo fijo, solo tu hermosa voz guiandome hacia ti
es la vibracion de tu ser, la conjuncion entre lo ideal y lo terrenal...
viernes, 8 de junio de 2007
El Anochecer, la Escena Perfecta para dos Jóvenes Inmortales de la Oscuridad
La fría luz de la luna bañaba el ataúd en el que me encontraba apoyada. Aquella misma luz que traía lágrima de sangre a mis ojos, la poca sangre que quedaba en mi cuerpo después de pasar días sin haber cazado ni la más pequeña presa. Me gustaba ver la luna, las estrellas. La noche era mi refugio, aunque a veces desearía volver a ver un amanecer, sin preocuparme por esconderme del sol para no morir convertida en cenizas. Esta vez era diferente, con cada anochecer en el que despertaba, los recuerdos de la última luna llena venían a mi mente, el momento en que lo conocí...
Esa noche yo vagaba en busca de mi víctima. Encontré al objetivo perfecto: un joven que caminaba con paso firme, a una calle de donde me yo estaba. Lo seguí por largo rato hasta llegar a las afueras de la ciudad. Me escondí en las sombras para que no me notara. Pero algo raro sucedió, en cuanto los rayos de luna tocaron su piel, pude verlo claramente, percibir su olor que no parecía humano. No lo era. Comenzó a sufrir una transformación. Sus ropas se rasgaban, sus extremidades se convertían en patas, su cabello crecía descontroladamente por todo su cuerpo. Era un hombre-lobo. Era lo más hermoso que había visto en mi vida. Podía oír sus aullidos mientras se dirigía a un bosque cercano. No pude resistirme y lo seguí. Tenía que verlo un poco más. Lo necesitaba. Era un extraño sentimiento. Quería tenerlo cerca de mí, sentir su sangre corriendo por mis venas, dándome la vida que debía obtener cada noche para seguir en este mundo.
Creo que esa noche encontré lo que tanto había buscado. No tomé su vida porque no quería que algo tan hermoso dejara de existir. Esa noche algo se despertó en mí. Algo que nunca pensé que sentiría, y no supe lo que era exactamente hasta que lo vi por segunda vez.
Estaba a punto de cazar mi primera presa en 3 días, la sed casi no me dejaba pensar y mis sentidos estaban muy alerta. De pronto, percibí en el aire un olor familiar, mezclado con el dulce aroma de la sangre fresca. Dejé todo lo que hacía en ese momento y seguí aquella mezcla aromática que me embriagaba. Lo vi detrás de un árbol, estaba transformado... y herido. En su oscuro pelaje relucían unas manchas rojas que reconocí de inmediato como la sustancia que me salvaría de la locura, que salvaría a las criaturas vivas de la masacre que sería capaz de dejar una vampira como yo tras estar largo tiempo sin alimentarse de sangre. Me acerqué sigilosamente a él, pero creo que notó mi presencia. Vi junto a él el cadáver de un hombre que tenía aun en sus manos un arma que había sido disparada. Lo supe porque vi los rastros de una bala de plata en la corteza de un árbol cercano. La herida del hombre-lobo no era grave al parecer, pero quería asegurarme, quería ver su rostro. Su expresión era de miedo... no quería morir. Llegué a su lado y le acaricié la cabeza haciéndole entender que no lo dañaría. Mis labios tocaron su herida, y bebí de su sangre, entregándole el don de la vida eterna, mientras se dejaba caer entre mis brazos y su mirada reflejaba el brillo de la luna.
Descubrí que lo que sentí la primera vez era algo humano.
A pesar de haberlo convertido en un híbrido mitad vampiro y mitad hombre-lobo, una extraña conexión nació entre nosotros, unas criaturas de la oscuridad, creo que a eso se le llama amor. Aquel sentimiento humano que ninguno de los dos debería ser capaz de sentir. Pero ¿qué es el amor sino una simple palabra? Lo que de verdad importa es el lazo de unión que esta palabra implica, y que es tan importante como la delgada línea que divide a la vida de la muerte.
Esa noche yo vagaba en busca de mi víctima. Encontré al objetivo perfecto: un joven que caminaba con paso firme, a una calle de donde me yo estaba. Lo seguí por largo rato hasta llegar a las afueras de la ciudad. Me escondí en las sombras para que no me notara. Pero algo raro sucedió, en cuanto los rayos de luna tocaron su piel, pude verlo claramente, percibir su olor que no parecía humano. No lo era. Comenzó a sufrir una transformación. Sus ropas se rasgaban, sus extremidades se convertían en patas, su cabello crecía descontroladamente por todo su cuerpo. Era un hombre-lobo. Era lo más hermoso que había visto en mi vida. Podía oír sus aullidos mientras se dirigía a un bosque cercano. No pude resistirme y lo seguí. Tenía que verlo un poco más. Lo necesitaba. Era un extraño sentimiento. Quería tenerlo cerca de mí, sentir su sangre corriendo por mis venas, dándome la vida que debía obtener cada noche para seguir en este mundo.
Creo que esa noche encontré lo que tanto había buscado. No tomé su vida porque no quería que algo tan hermoso dejara de existir. Esa noche algo se despertó en mí. Algo que nunca pensé que sentiría, y no supe lo que era exactamente hasta que lo vi por segunda vez.
Estaba a punto de cazar mi primera presa en 3 días, la sed casi no me dejaba pensar y mis sentidos estaban muy alerta. De pronto, percibí en el aire un olor familiar, mezclado con el dulce aroma de la sangre fresca. Dejé todo lo que hacía en ese momento y seguí aquella mezcla aromática que me embriagaba. Lo vi detrás de un árbol, estaba transformado... y herido. En su oscuro pelaje relucían unas manchas rojas que reconocí de inmediato como la sustancia que me salvaría de la locura, que salvaría a las criaturas vivas de la masacre que sería capaz de dejar una vampira como yo tras estar largo tiempo sin alimentarse de sangre. Me acerqué sigilosamente a él, pero creo que notó mi presencia. Vi junto a él el cadáver de un hombre que tenía aun en sus manos un arma que había sido disparada. Lo supe porque vi los rastros de una bala de plata en la corteza de un árbol cercano. La herida del hombre-lobo no era grave al parecer, pero quería asegurarme, quería ver su rostro. Su expresión era de miedo... no quería morir. Llegué a su lado y le acaricié la cabeza haciéndole entender que no lo dañaría. Mis labios tocaron su herida, y bebí de su sangre, entregándole el don de la vida eterna, mientras se dejaba caer entre mis brazos y su mirada reflejaba el brillo de la luna.
Descubrí que lo que sentí la primera vez era algo humano.
A pesar de haberlo convertido en un híbrido mitad vampiro y mitad hombre-lobo, una extraña conexión nació entre nosotros, unas criaturas de la oscuridad, creo que a eso se le llama amor. Aquel sentimiento humano que ninguno de los dos debería ser capaz de sentir. Pero ¿qué es el amor sino una simple palabra? Lo que de verdad importa es el lazo de unión que esta palabra implica, y que es tan importante como la delgada línea que divide a la vida de la muerte.
domingo, 6 de mayo de 2007
Tu Recuerdo [HxH]
Ese maldito sentimiento de culpa rondaba otra vez en mi mente. No puedo creer que aun sienta esto y que él ya no esté mas a mi lado. El recuerdo de su muerte me atormentaba día y noche, y lo peor es que yo fui el causante de todo...
Gon, no sabes cuanto te extraño. Todo ese tiempo que fuimos amigos... amigos, me duele el corazón al pronunciar esa palabra. Desde que te conocí en la Prueba del Cazador me sentí atraído a ti, estar a tu lado me provocaba escalofríos. Ahora se que lo que sentía era amor... y aun lo siento pero ya no puedo hacer nada, ya no estás y solo me queda conformarme con tu recuerdo...
[Flash Back – Hace 3 años – Isla Ballena]
Hacía 2 días que había ido a Isla Ballena a la casa de Gon. Conocí a su tía Mito-san y a su abuela, las dos eran muy simpáticas y se preocupaban mucho para que estuviéramos bien. Esa noche salí con Gon al bosque, él quería recordar un poco el lugar donde había pasado su niñez, encontrarse con sus amigos salvajes, el oso zorro del que hablaba tanto... estábamos tendidos a la orilla de un lago, mirando las estrellas...
Killua: sabes Gon, nunca me había dado cuenta que había tantas estrellas...
Gon: eso es porque no te dabas el tiempo de hacerlo, yo estoy acostumbrado pero aun así me gusta mirar el cielo... y es mejor si tú me acompañas –dijiste sonriendo
Tu sonrisa... me gustaba cuando me sonreías pero...
Killua: por qué dices eso? –dije un poco sonrojado
Gon: porque eres mi mejor amigo y me gusta estar contigo –dijiste abrazándome
Killua: tú también eres mi mejor amigo Gon –dije abrazándote también pero poniéndome un poco nervioso... solo un poco? diablos estaba demasiado nervioso y creo que lo notaste...
Gon: que ocurre? estás temblando
Killua: nada... es solo que... tengo frío –mentí. No fui capaz de decirte lo que sentía
Gon: ahh... entonces acércate y te cubriré con mi manta –dijiste sonriéndome de nuevo
Cómo podías ser tan ingenuo al no darte cuenta de lo que siento por ti! No creo ser capaz de resistir estar tan cerca de ti sin contenerme.
Killua: ee...esta...bien –dije tartamudeando
Me abrazaste de forma muy tierna. Sentía que mi corazón se saldría de mi pecho por tan rápido que latía si me quedaba un segundo mas entre tus brazos.
Gon: te quiero Killua, no te imaginas cuanto... –dijiste algo triste
Killua: yo... yo también... te quiero... Gon
Te dormiste abrazándome, pero no pude dormir sintiendo el calor de tu cuerpo tan cerca de mí. No se hasta cuando pueda contener mis sentimientos que cada día que pasa siguen creciendo.
[Fin Flash Back]
En ese momento no fui lo suficientemente valiente como para decirte que te amaba... me arrepiento de no haberlo hecho. Siempre dejo las cosas para el final.
[Flash Back – Hace 2 años – Ciudad de York]
Después de ganar suficiente dinero no dirigimos a la Ciudad de York para reunirnos con Leorio y Kurapica que desde hacía mucho no veíamos. Estaban muy cambiados, demasiado. Eran novios, extraña pareja... pero siempre supe que entre ellos pasaba algo, era obvio por la forma en que se miraban. Por qué no podré ser capaz de decírtelo tal como hicieron ellos?? Terminaré volviéndome loco.
Leorio: ha pasado mucho tiempo desde la ultima vez que los vi chicos... han crecido bastante
Killua: claro, ya tenemos 15 años
Kurapica: no es la gran cosa, yo tengo 20... Hahaha
Gon: que presumido eres!
Killua: ...y ustedes desde cuando que son novios?
Leorio: eehh... –se sonrojó al ver que nos dimos cuenta, era obvio ya que estaban de la mano- pueees...
Kurapica: ......desde hace unos meses
Gon: es extraño verlos juntos pero... hacen una linda pareja ^^
Leorio y Kurapica no podían estar más avergonzados.
Killua: será mejor que vayamos a comer, ya me dio hambre.
Gon: tienes razón. pero mira! –sacando algo se su bolsillo- traje esto para ti
Killua: señor choco-robot! gracias Gon, te amo! –dije emocionado y lo abracé
Gon, Leorio y Kurapica: hahahahahahahahahaha
Maldición!! Sin querer se me salió lo que he tratado de esconder desde hace tanto tiempo...pero al parecer creyeron que solo era porque me dio al señor choco-robot. Pero aun así te amo Gon, por acordarte de ese detalle.
[Fin Flash Back]
Lo dije por accidente pero nadie pareció notar que realmente era algo serio. No me importó pues aun no era descubierto mi gran secreto. Te preocupabas de los más mínimos de detalles y eso hacía que mi amor hacia ti creciera. Hasta que de pronto todo eso acabó de golpe...
[Flash Back – Hace 1 año – Europa]
Por fin habías descubierto el escondite de tu padre, Ging, y fuiste a buscarlo como tanto esperaste. Estabas muy feliz, y eso me hacía feliz a mí también.... pero lo que me haría mejor sería que estuvieras a mi lado y que me vieras como algo más que un simple amigo... pero eso nunca pasará. Esto me tenía realmente triste, pero no podía dejar que te dieras cuenta de eso, no quería que te preocuparas por mí, no ahora que por fin obtendrías lo que más querías en el mundo: encontrarte con tu padre.
Estábamos en Europa, en uno de los países escandinavos más fríos. En ese lugar se llevaba a cabo una gran cacería de animales mágicos y Ging estaba entre los mejores cazadores profesionales reclutados para esa misión.
Gon: puedes creerlo Killua! por fin lo encontré!! –me decías emocionado
En ese momento alguien se acercó a nosotros, era un tipo alto que llevaba algo así como una capa... pero Gon con solo verlo supo quién era.
Gon: Ging!!! –gritó corriendo a su encuentro
Ging: hasta que me encontraste Gon... te demoraste pero lo hiciste y eso es lo que cuenta –dijo abrazándote
Gon: no sabes cuanto esperé este momento, verte cara a cara, eres el mejor cazador del mundo Ging, aunque no me quieras como yo te quiero a ti, no me importa porque con solo saber que eres mi padre me haces feliz –dijiste con lagrimas en tus ojos... tus hermosos ojos
Ging: no digas eso, yo... yo te quiero. siento haberte abandonado cuando eras pequeño pero no podía hacerme cargo de ti... además tenia que probar que tan bueno serias para atraparme –dijo sonriéndote
Gon: mira papá, él es mi mejor amigo: Killua –dijiste apuntándome
Ging: puedo sentir que es un gran usuario de Nen, al igual que tú... eso es bueno para la cacería de animales mágicos de la que formaran parte desde hoy.
Killua y Gon: queeeeeeeeeeee???!!
Killua: que quiere decir... señor Ging
Ging: haha solo llámame Ging, señor me hace sentir mayor
Killua: esta bien... Ging
Ging: desde este momento pasan a ser parte del escuadrón de cacería que esta bajo mi mando. Ahora debemos irnos.
Pero algo ocurrió, los animales mágicos se habían aliado con otras criaturas más fuertes y atacaron el campamento donde nos encontrábamos, por suerte pudimos huir, pero una de esas criaturas nos perseguía. Dejamos de correr y la enfrentamos. Era enorme, media casi 2 metros de alto, y podría sentir un gran poder en su aura. Comenzamos nuestro ataque pero era inútil, no le causábamos ningún daño. Tú no querías seguir peleando porque no te gustaba lastimar a los animales, seres vivos... te recordaban a tu amigo el oso zorro, así que te paraste entre la criatura y yo para detener mi ataque...
Killua: apártate Gon!!! debemos acabar con él para que no siga causando mas daño!!
Gon: no puedo hacerlo! es un ser vivo y tiene derecho a la vida como nosotros!
Criatura: que terco eres chico... te mataré aunque intentes protegerme
Gon: no me importa! pero no dejaré que te maten
Killua: vamos, por favor déjame matarlo o terminará haciéndote daño
Gon: no puedo –dijiste... estabas temblando
Killua: lo haré de todas formas...
Me lancé contra la criatura, y aparté a Gon empujándolo a un lado. Deformé mis uñas hasta convertirlas en garras muy afiladas y me disponía a quitarle el corazón pero... algo se cruzó en mi camino: era Gon que había saltado frente a mi otra vez para proteger a la criatura, sin darme cuenta había enterrado mis garras en su pecho... había herido de muerte al ser que más amaba en este mundo...
Killua: Gon! no.. no puede ser.. yo no quise... yo.. –comencé a llorar mientras lo sostenía entre mis brazos
Gon: no te.. preocupes Killua... estaré bien... todo estará mejor –decías agitadamente
Killua: lo siento! maldición!! todo por este maldito instinto asesino que no puedo controlar –cada vez lloraba más
Gon: no te culpes... yo soy el responsable... ahora que encontré a Ging.. podré morir tranquilo pero...
Killua: ya no puedo mas con esto... no puedo seguir guardando este sentimiento que está matándome por dentro... te amo Gon! desde que te conocí... te he amado...
Gon: hasta que... por fin me lo... dijiste –dijiste sonriéndome
Killua: ya lo sabias?
Gon: si... se te notaba... por la .. forma en que... me mirabas...pero sabes algo...yo..también...te amo Killua
Killua: porque... porque no me lo dijiste antes! estuve sufriendo todo este tiempo!!!
Gon: porque no tuve el valor suficiente... –dijiste entre lágrimas
Killua: pero si fuiste valiente para no dejar que matara a la criatura... en su lugar te herí...
Gon: no digas nada... solo...
No lo dejé terminar y lo besé, lo besé descargando todo ese sentimiento reprimido que llevaba en mi corazón... y tú me correspondías aquel beso, nuestro primer beso...
Gon: eres lo mejor... que me ha pasado... nunca me olvides.. Killua...
En ese momento dejaste de respirar... dejé de sentir tu aura...
Killua: no lo haré Gon... no lo haré... te recordaré hasta el día en que muera... nuestro primer y único beso...
Criatura: que conmovedor! maldito homosexual!!
Killua: morirás... morirás por haber sido el responsable de que Gon muriera...
Criatura: que gracioso eres mocoso... no podrás vencerme.. soy mucho más poderoso que tú
Killua: no me subestimes...
Mi aura se incrementó a un nivel que jamás pensé en alcanzar, toda mi furia, todo el dolor que sentía por haber perdido al ser mas querido que tenía... lo descargué contra ese monstruo. Lo maté de un solo ataque.
Killua: te dije que no me subestimaras estúpido! –dije con su corazón en una de mis manos aun latiendo-
Criatura: no.. puede.. ser...
Apreté mi mano y destruí su corazón en mil pedazos. Luego cargué tu cuerpo hasta la base de los cazadores... ahí se encontraba Ging, al verme con tu cadáver en mis manos, vi una lágrima que rodaba por su mejilla. Dejé tu cuerpo sobre un escritorio y te cubrí con una sabana... luego de eso me fui, me fui a la Ciudad de York y me quedé a vivir en ese lugar... hasta hoy.
[Fin Flash Back]
Nunca me perdonaré el haberte matado querido Gon, aunque tú si lo hayas hecho... es el remordiendo que quedará en mi consciencia hasta que muera... hasta ahora. Tenía un arma en mis manos. Apunté a mi cabeza...
Ahora estaremos juntos por siempre... no he podido dejar de amarte... no puedo vivir si tú no estas a mi lado, aunque lo intenté por casi un año... no puedo. Te amo.
En ese momento tiré del gatillo, me sentí libre, feliz porque por fin me encontraría contigo...y estaríamos juntos.... hasta el fin de todo.
Gon, no sabes cuanto te extraño. Todo ese tiempo que fuimos amigos... amigos, me duele el corazón al pronunciar esa palabra. Desde que te conocí en la Prueba del Cazador me sentí atraído a ti, estar a tu lado me provocaba escalofríos. Ahora se que lo que sentía era amor... y aun lo siento pero ya no puedo hacer nada, ya no estás y solo me queda conformarme con tu recuerdo...
[Flash Back – Hace 3 años – Isla Ballena]
Hacía 2 días que había ido a Isla Ballena a la casa de Gon. Conocí a su tía Mito-san y a su abuela, las dos eran muy simpáticas y se preocupaban mucho para que estuviéramos bien. Esa noche salí con Gon al bosque, él quería recordar un poco el lugar donde había pasado su niñez, encontrarse con sus amigos salvajes, el oso zorro del que hablaba tanto... estábamos tendidos a la orilla de un lago, mirando las estrellas...
Killua: sabes Gon, nunca me había dado cuenta que había tantas estrellas...
Gon: eso es porque no te dabas el tiempo de hacerlo, yo estoy acostumbrado pero aun así me gusta mirar el cielo... y es mejor si tú me acompañas –dijiste sonriendo
Tu sonrisa... me gustaba cuando me sonreías pero...
Killua: por qué dices eso? –dije un poco sonrojado
Gon: porque eres mi mejor amigo y me gusta estar contigo –dijiste abrazándome
Killua: tú también eres mi mejor amigo Gon –dije abrazándote también pero poniéndome un poco nervioso... solo un poco? diablos estaba demasiado nervioso y creo que lo notaste...
Gon: que ocurre? estás temblando
Killua: nada... es solo que... tengo frío –mentí. No fui capaz de decirte lo que sentía
Gon: ahh... entonces acércate y te cubriré con mi manta –dijiste sonriéndome de nuevo
Cómo podías ser tan ingenuo al no darte cuenta de lo que siento por ti! No creo ser capaz de resistir estar tan cerca de ti sin contenerme.
Killua: ee...esta...bien –dije tartamudeando
Me abrazaste de forma muy tierna. Sentía que mi corazón se saldría de mi pecho por tan rápido que latía si me quedaba un segundo mas entre tus brazos.
Gon: te quiero Killua, no te imaginas cuanto... –dijiste algo triste
Killua: yo... yo también... te quiero... Gon
Te dormiste abrazándome, pero no pude dormir sintiendo el calor de tu cuerpo tan cerca de mí. No se hasta cuando pueda contener mis sentimientos que cada día que pasa siguen creciendo.
[Fin Flash Back]
En ese momento no fui lo suficientemente valiente como para decirte que te amaba... me arrepiento de no haberlo hecho. Siempre dejo las cosas para el final.
[Flash Back – Hace 2 años – Ciudad de York]
Después de ganar suficiente dinero no dirigimos a la Ciudad de York para reunirnos con Leorio y Kurapica que desde hacía mucho no veíamos. Estaban muy cambiados, demasiado. Eran novios, extraña pareja... pero siempre supe que entre ellos pasaba algo, era obvio por la forma en que se miraban. Por qué no podré ser capaz de decírtelo tal como hicieron ellos?? Terminaré volviéndome loco.
Leorio: ha pasado mucho tiempo desde la ultima vez que los vi chicos... han crecido bastante
Killua: claro, ya tenemos 15 años
Kurapica: no es la gran cosa, yo tengo 20... Hahaha
Gon: que presumido eres!
Killua: ...y ustedes desde cuando que son novios?
Leorio: eehh... –se sonrojó al ver que nos dimos cuenta, era obvio ya que estaban de la mano- pueees...
Kurapica: ......desde hace unos meses
Gon: es extraño verlos juntos pero... hacen una linda pareja ^^
Leorio y Kurapica no podían estar más avergonzados.
Killua: será mejor que vayamos a comer, ya me dio hambre.
Gon: tienes razón. pero mira! –sacando algo se su bolsillo- traje esto para ti
Killua: señor choco-robot! gracias Gon, te amo! –dije emocionado y lo abracé
Gon, Leorio y Kurapica: hahahahahahahahahaha
Maldición!! Sin querer se me salió lo que he tratado de esconder desde hace tanto tiempo...pero al parecer creyeron que solo era porque me dio al señor choco-robot. Pero aun así te amo Gon, por acordarte de ese detalle.
[Fin Flash Back]
Lo dije por accidente pero nadie pareció notar que realmente era algo serio. No me importó pues aun no era descubierto mi gran secreto. Te preocupabas de los más mínimos de detalles y eso hacía que mi amor hacia ti creciera. Hasta que de pronto todo eso acabó de golpe...
[Flash Back – Hace 1 año – Europa]
Por fin habías descubierto el escondite de tu padre, Ging, y fuiste a buscarlo como tanto esperaste. Estabas muy feliz, y eso me hacía feliz a mí también.... pero lo que me haría mejor sería que estuvieras a mi lado y que me vieras como algo más que un simple amigo... pero eso nunca pasará. Esto me tenía realmente triste, pero no podía dejar que te dieras cuenta de eso, no quería que te preocuparas por mí, no ahora que por fin obtendrías lo que más querías en el mundo: encontrarte con tu padre.
Estábamos en Europa, en uno de los países escandinavos más fríos. En ese lugar se llevaba a cabo una gran cacería de animales mágicos y Ging estaba entre los mejores cazadores profesionales reclutados para esa misión.
Gon: puedes creerlo Killua! por fin lo encontré!! –me decías emocionado
En ese momento alguien se acercó a nosotros, era un tipo alto que llevaba algo así como una capa... pero Gon con solo verlo supo quién era.
Gon: Ging!!! –gritó corriendo a su encuentro
Ging: hasta que me encontraste Gon... te demoraste pero lo hiciste y eso es lo que cuenta –dijo abrazándote
Gon: no sabes cuanto esperé este momento, verte cara a cara, eres el mejor cazador del mundo Ging, aunque no me quieras como yo te quiero a ti, no me importa porque con solo saber que eres mi padre me haces feliz –dijiste con lagrimas en tus ojos... tus hermosos ojos
Ging: no digas eso, yo... yo te quiero. siento haberte abandonado cuando eras pequeño pero no podía hacerme cargo de ti... además tenia que probar que tan bueno serias para atraparme –dijo sonriéndote
Gon: mira papá, él es mi mejor amigo: Killua –dijiste apuntándome
Ging: puedo sentir que es un gran usuario de Nen, al igual que tú... eso es bueno para la cacería de animales mágicos de la que formaran parte desde hoy.
Killua y Gon: queeeeeeeeeeee???!!
Killua: que quiere decir... señor Ging
Ging: haha solo llámame Ging, señor me hace sentir mayor
Killua: esta bien... Ging
Ging: desde este momento pasan a ser parte del escuadrón de cacería que esta bajo mi mando. Ahora debemos irnos.
Pero algo ocurrió, los animales mágicos se habían aliado con otras criaturas más fuertes y atacaron el campamento donde nos encontrábamos, por suerte pudimos huir, pero una de esas criaturas nos perseguía. Dejamos de correr y la enfrentamos. Era enorme, media casi 2 metros de alto, y podría sentir un gran poder en su aura. Comenzamos nuestro ataque pero era inútil, no le causábamos ningún daño. Tú no querías seguir peleando porque no te gustaba lastimar a los animales, seres vivos... te recordaban a tu amigo el oso zorro, así que te paraste entre la criatura y yo para detener mi ataque...
Killua: apártate Gon!!! debemos acabar con él para que no siga causando mas daño!!
Gon: no puedo hacerlo! es un ser vivo y tiene derecho a la vida como nosotros!
Criatura: que terco eres chico... te mataré aunque intentes protegerme
Gon: no me importa! pero no dejaré que te maten
Killua: vamos, por favor déjame matarlo o terminará haciéndote daño
Gon: no puedo –dijiste... estabas temblando
Killua: lo haré de todas formas...
Me lancé contra la criatura, y aparté a Gon empujándolo a un lado. Deformé mis uñas hasta convertirlas en garras muy afiladas y me disponía a quitarle el corazón pero... algo se cruzó en mi camino: era Gon que había saltado frente a mi otra vez para proteger a la criatura, sin darme cuenta había enterrado mis garras en su pecho... había herido de muerte al ser que más amaba en este mundo...
Killua: Gon! no.. no puede ser.. yo no quise... yo.. –comencé a llorar mientras lo sostenía entre mis brazos
Gon: no te.. preocupes Killua... estaré bien... todo estará mejor –decías agitadamente
Killua: lo siento! maldición!! todo por este maldito instinto asesino que no puedo controlar –cada vez lloraba más
Gon: no te culpes... yo soy el responsable... ahora que encontré a Ging.. podré morir tranquilo pero...
Killua: ya no puedo mas con esto... no puedo seguir guardando este sentimiento que está matándome por dentro... te amo Gon! desde que te conocí... te he amado...
Gon: hasta que... por fin me lo... dijiste –dijiste sonriéndome
Killua: ya lo sabias?
Gon: si... se te notaba... por la .. forma en que... me mirabas...pero sabes algo...yo..también...te amo Killua
Killua: porque... porque no me lo dijiste antes! estuve sufriendo todo este tiempo!!!
Gon: porque no tuve el valor suficiente... –dijiste entre lágrimas
Killua: pero si fuiste valiente para no dejar que matara a la criatura... en su lugar te herí...
Gon: no digas nada... solo...
No lo dejé terminar y lo besé, lo besé descargando todo ese sentimiento reprimido que llevaba en mi corazón... y tú me correspondías aquel beso, nuestro primer beso...
Gon: eres lo mejor... que me ha pasado... nunca me olvides.. Killua...
En ese momento dejaste de respirar... dejé de sentir tu aura...
Killua: no lo haré Gon... no lo haré... te recordaré hasta el día en que muera... nuestro primer y único beso...
Criatura: que conmovedor! maldito homosexual!!
Killua: morirás... morirás por haber sido el responsable de que Gon muriera...
Criatura: que gracioso eres mocoso... no podrás vencerme.. soy mucho más poderoso que tú
Killua: no me subestimes...
Mi aura se incrementó a un nivel que jamás pensé en alcanzar, toda mi furia, todo el dolor que sentía por haber perdido al ser mas querido que tenía... lo descargué contra ese monstruo. Lo maté de un solo ataque.
Killua: te dije que no me subestimaras estúpido! –dije con su corazón en una de mis manos aun latiendo-
Criatura: no.. puede.. ser...
Apreté mi mano y destruí su corazón en mil pedazos. Luego cargué tu cuerpo hasta la base de los cazadores... ahí se encontraba Ging, al verme con tu cadáver en mis manos, vi una lágrima que rodaba por su mejilla. Dejé tu cuerpo sobre un escritorio y te cubrí con una sabana... luego de eso me fui, me fui a la Ciudad de York y me quedé a vivir en ese lugar... hasta hoy.
[Fin Flash Back]
Nunca me perdonaré el haberte matado querido Gon, aunque tú si lo hayas hecho... es el remordiendo que quedará en mi consciencia hasta que muera... hasta ahora. Tenía un arma en mis manos. Apunté a mi cabeza...
Ahora estaremos juntos por siempre... no he podido dejar de amarte... no puedo vivir si tú no estas a mi lado, aunque lo intenté por casi un año... no puedo. Te amo.
En ese momento tiré del gatillo, me sentí libre, feliz porque por fin me encontraría contigo...y estaríamos juntos.... hasta el fin de todo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)